mie
2a. Ordinario año impar (Id=87)
[col][ofre][pref][com][despcom]
Sírveme de defensa, Dios mío, de roca y fortaleza
salvadoras; ya que eres mi baluarte y mi refugio, acompáñame y guíame.
Sal 65,4. Omnis terra adóret te, Deus, et
psallat tibi; psalmum dicat nómini tuo, Altíssime
Oremos:
Señor nuestro, tú que prometiste venir y hacer tu morada en los corazones
rectos y sinceros, concédenos la rectitud y sinceridad de vida que nos hagan
dignos de esa presencia tuya.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec
Lectura de la carta a los Hebreos
7, 1-3.15-17
Hermanos: Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios
altísimo, salió al encuentro de Abrahán cuando éste regresaba de vencer a los
reyes y lo bendijo. Abrahán, por su parte, le dio el diezmo de todo.
Melquisedec, cuyo nombre significa en primer lugar rey de justicia y luego rey
de Salem, es decir, rey de paz, se presenta sin padre, ni madre, ni
antepasados; no se conoce el comienzo ni el fin de su vida, y así, a semejanza
del Hijo de Dios, es sacerdote para siempre.
Esto es aún más evidente si surge otro sacerdote que, a semejanza de
Melquisedec, no lo es en virtud de un sistema de leyes terrenas, sino por la
fuerza de una vida indestructible, pues así está testificado:
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
Palabra del Dios.
Te alabamos, Señor.
Sal 109, 1.2.3.4
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
Tu es sacerdos in aeternum secundum
ordinem Melchisedech
Oráculo del Señor a mi señor: "Siéntate a mi derecha,
hasta que ponga a tus enemigos como estrado de tus pies".
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
Tu es sacerdos in aeternum secundum
ordinem Melchisedech
Desde Sión extenderá el Señor el poder de tu reinado.
¡Domina en medio de tus enemigos!
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
Tu es sacerdos in aeternum secundum
ordinem Melchisedech
"Tuyo es el señorío desde el día de tu nacimiento en el
templo; antes de la aurora, como rocío, te engendré".
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
Tu es sacerdos in aeternum secundum
ordinem Melchisedech
El Señor lo ha jurado y no se retractará: "Tú eres
sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec".
Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec.
Tu es sacerdos in aeternum secundum
ordinem Melchisedech
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
El Señor es fiel a sus palabras, bondadoso en todas sus acciones.
Allelulia. Praedicabat Iesus Evangelium
regni,/ et sanabt omnem infirmitatem in populo/Alleluia
Aleluya.
¿Está permitido en sábado salvarle la vida a un hombre o
dejarlo morir?
† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
3, 1-6
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, entró Jesús de nuevo en la sinagoga y había
allí un hombre que tenía la mano atrofiada. Lo estaban acechando para ver si lo
sanaba en sábado, y tener así un motivo para acusarlo. Jesús dijo entonces al
hombre de la mano atrofiada:
"Levántate y ponte ahí en medio".
Y a ellos les preguntó:
"¿Qué está permitido en sábado: hacer el bien o hacer el mal; salvar una vida
o destruirla?"
Ellos permanecieron callados.
Mirándolos con indignación y entristecido por la dureza de su corazón, dijo al
hombre:
"Extiende la mano".
El la extendió y su mano quedó restablecida.
En cuanto salieron, los fariseos se pusieron de acuerdo con los herodianos para
planear el modo de acabar con él.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Que
este sacrificio, Señor, que vamos a ofrecerte, nos purifique y nos ayude a
obtener la recompensa eterna, prometida a quienes cumplen tu voluntad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
El misterio de nuestra salvación en Cristo
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias, Padre
santo, siempre y en todo lugar, por Jesucristo, tu Hijo amado.
Por él, que es tu Palabra, hiciste todas las cosas; tú nos lo enviaste, para
que, hecho hombre por obra del Espíritu Santo y nacido de María la Virgen,
fuera nuestro Salvador y Redentor.
El, en cumplimiento de tu voluntad, para destruir la muerte y manifestar la
resurrección, extendió sus brazos en la cruz, y así adquirió para ti un pueblo
santo.
Por eso,
con los ángeles y los santos, proclamamos
tu gloria diciendo:
[Misa]
Tanto amó Dios al mundo, que le dio a su Hijo único; para
que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Sal, 22,5. Parásti in conspectu meo
mensam, et calix meus inébrians quam praeclarus est/ o bien/ Nos cognovimus et
credídimus caritati, quam Deus habet in nobis
Oración después de la Comunión
Oremos:
Señor, aviva cada vez más en nosotros el deseo de recibir este pan eucarístico,
por medio del cual nos comunicas tú la vida verdadera.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
.